Para asegurar la correcta estanqueidad de la estructura del edificio, consideramos imprescindible realizar el correcto tratamiento de las juntas de hormigón. Para lograr esto y teniendo en cuenta el mejor costo-beneficio para nuestro cliente, utilizamos dos sistemas dependiendo de las condiciones de la obra, el nivel freático presente en el terreno y/o el contacto constante con el agua como es el caso de tanques o piscinas.
A la hora de colocar estas juntas no sólo hay que tener en cuenta los diferentes tiempos de hormigonado, denominadas juntas frías, sino que además, según recomienda la norma, debemos inducir la fisuración en los muros de forma controlada entre distancias de 8 a 12 m, dependiendo de la altura del muro.